Descripción:
La oscuridad admite apenas identificarlas siluetas enzarzadas en continua actividad. De pronto, la luz brillante deuna puerta que se abre ilumina brevemente el lento deambular de algunos cuerpos por los pasillos; otros, recargados en las paredes, se masturban lenta y concienzudamente, invitadores. Si se logra acostumbrar la mirada a la penumbra y observar con atención, puede atisbarse en las butacas un amasijo de manos, brazos, piernas, bocas. Jadeos. Murmullos. Ojos ansiosos que escrutan las sombras. No se sabe bien si es de noche o de día en la negrura del segundo piso del cine Buñuel